La boda al aire libre de Rodrigo y Mónica en el corazón de Morelos
El amor por los animales fue el pretexto perfecto para que Rodrigo y Mónica se conocieran y se convencieran de que estaban hechos el uno para el otro. No te pierdas ninguno de los detalles de la ceremonia al aire libre que celebró esta pareja.

Xochitepec, Morelos, fue el lugar elegido por esta pareja para celebrar su boda. La naturaleza fue el escenario perfecto de la unión de Mónica, originaria de la Ciudad de México, y de Rodrigo, nacido en Tampico, Tamaulipas. Les compartimos todos los detalles de la celebración gracias al trabajo que icreato Foto y Video realizó.
Rodrigo y Mónica se conocieron en 2013, cuando coincidieron como compañeros de trabajo. Pasaron unos meses antes de que empezaran a salir y descubrieran que ambos tenían un cariño especial por los perros. Al cabo del tiempo, decidieron iniciar un noviazgo que se selló cuando Mónica le regaló una cachorrita a Rodrigo.
Aunque tienen personalidades muy diferentes, Rodrigo y Mónica disfrutan muchísimo viendo películas de terror y probando nuevas cosas, como talleres de carpintería o clases de baile, que es un pretexto perfecto para compartir su tiempo. Por supuesto que pasar tiempo con sus perritas es otro de sus pasatiempos favoritos.
Una propuesta muy pet friendly
Cuando estaban por cumplir cuatro años de novios, Rodrigo y Mónica realizaron un viaje en el que se comprometieron. Mónica no se imaginaba nada, creía que pasarían un agradable fin de semana en compañía de su perrita que por supuesto tenía que ser testigo del gran momento. Así que en las inmediaciones de un hermoso hotel pet friendly, después de compartir unos días increíbles, Rodrigo le dio el anillo y le pidió que compartieran sus vidas para siempre.
Ceremonia y recepción al aire libre
La ceremonia y recepción se llevaron a cabo en Alegranza Jardín, una locación a pocos minutos de Cuernavaca, que por su distribución y entorno fue el escenario ideal para los novios. El montaje de la ceremonia se caracterizó por su calidez y sencillez, que permitieron que resaltaran todos los elementos de la decoración.
Un camino de pétalos marcaba los pasos que darían los integrantes del cortejo hasta el altar. En el pasillo se observaban pequeños ramos de rosas con lazos blancos que lucían hermosos y hacían juego con el boutonniere de Rodrigo y el ramo de novia natural que portaba Mónica.
Todos los familiares y amigos estaban muy emocionados cuando apareció la novia con un hermoso vestido de novia corte princesa y caminó hasta el altar con unos zapatos prestados que fueron sustituidos por unos comodísimos tenis de plataforma con los que disfrutó el resto de la fiesta. En el altar la esperaba Rodrigo con un traje claro con chaleco y corbata oscura que le daba un toque moderno. La ceremonia fue muy emotiva, especialmente cuando los novios intercambiaron anillos y los padrinos les colocaron el lazo.
Cada detalle fue cuidado en todo momento durante la ceremonia, había abanicos para que los invitados no pasaran calor, los perfectos recuerdos de iglesia para boda. Para la salida de los novios, las damas de honor tenían preparados confetis metálicos y pequeños pompones con los que recibieron y celebraron a los novios.
¡Que comience la fiesta!
Una vez que terminó la ceremonia, los invitados se trasladaron a otro espacio del jardín en el que los esperaba un coctel de bienvenida.
Una anécdota graciosa es que en el jardín hay una colina muy pronunciada, la cual llamó la atención de Mónica porque había varios niños jugando en ella. Junto con sus primos, decidió subirse y terminó resbalando y con el vestido lleno de pasto, pero eso sí, muy divertida.
El ambiente fue excelente, los novios estaban felices de ver que los invitados realmente se lo estaban pasando muy bien y bailaban sin parar disfrutando de la animación que tenían preparada. En medio del baile y la diversión, los amigos comenzaron a lanzar al aire al novio ¡y a la novia! Un momento realmente divertido e inolvidable.
Fue una tarde increíble que tuvo un cierre perfecto con un juego de pirotecnia increíble que impactó a todos los presentes. Por supuesto que Mónica y Rodrigo no perdieron la oportunidad de agradecer la compañía y el cariño de sus invitados con una lindas tarjetas de agradecimiento con las que todos quedaron encantados.
Detalles naturalmente hermosos
El jardín fue el elemento protagónico de la decoración. Resaltaron las tonalidades violetas que se observaron en diferentes elementos como las flores para boda, los vestidos de las damas de honor y por supuesto en la decoración de la mesa de dulces y de los recuerdos de boda.
Las mesas del banquete eran estilo vintage, de madera con pocos, pero vistosos elementos, en los que resaltaban los coloridos centros de mesa para boda.
La boda de Mónica y Rodrigo, además de hermosa, estuvo muy divertida. Aún no tienen destino para la luna de miel, pero sí muchas ganas de disfrutar cada uno de sus días en pareja acompañados de sus perritas. ¡Muchas felicidades!